miércoles, 7 de octubre de 2009

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Soy un gamer.
Más concretamente, un hardcore gamer. Y no, no tiene nada que ver con porno duro.
La castellanización del término es "jugón", pero lo detesto. Así que soy un gamer. ¿WTF?
Un gamer es un aficionado a los videojuegos, simplemente. Podéis englobarlo en el género "friki" si queréis.
Antes, gamer no necesitaba dos acepciones. En los 80 y 90, gamers éramos todos los que pasábamos un tiempo relativamente enfermizo pegados a un mando de videoconsola (o teclado). Pero eso son los viejos tiempos, los buenos viejos tiempos.
Ahora se necesitan dos acepciones: casual y hardcore gamers. Y esto se lo debemos al singstar, al eyetoy y por supuesto a mi archienemiga, la wii.
Un casual gamer es aquél que tiene una videoconsola (jamás un ordenador) y de vez en cuando echa una partida a juegos de corte simple, que fomentan la interacción social y que agotan rápidamente sus opciones.
Un hardcore gamer es el aficionado tradicional, el que completa los juegos, los exprime y gana una habilidad increíble en ellos. Siempre andan cerca de una videoconsola o de un buen ordenador.
¿Y a qué viene esto? En primer lugar, al odio que siento continuamente hacia el nuevo mercado de videojuegos. Leía hoy una entrevista a Trent Reznor (cantante de Nine Inch Nails) en la que comparaba los líderes de las empresas de videojuegos con las discográficas, y no le falta razón. Ahora, Activision, EA y toda la panda de Nintendo (entre otros muchos) buscan el beneficio máximo y el coste mínimo. ¿Qué significa esto? Que si producimos un singstar con los 20 éxitos del momento, se lo vendemos a los millardos de palurdos que consumen música para retrasados y ganamos enemil millones de euros, mientras que si producimos una aventura gráfica a la antigua usanza los beneficios serán justitos. Además, para programar un singstar necesito un mono lobotomizado, mientras que para una aventura gráfica necesito equipo de desarrollo, guionistas, compositores, equipo de testeo...
Supongo que ya comprenderéis mis motivaciones. Con toda esta panda haciendo cada vez más mierda, los videojuegos de siempre empiezan a desaparecer de la palestra. No rentan tanto como el mario party, el nintendogs o el high school musical. Y eso me entristece, pero sobre todo me llena de ira homicida.
La segunda razón es disertar sobre videojuegos, simple y llanamente.
Así que sed bienvenidos, y comentad cuanto queráis.

5 comentarios:

  1. Bienvenido al adictivo mundo de los rant-blogs!!
    Te pongo en "seguir" :)

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  2. El problema son lo q consumen no quien lo crea,
    ellos ven dinero... (no obras maestras)

    Cuando quieras vamos a quemar alguna sucursal de sony

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  3. Nononono, el problema en todo caso son ambos. Los "jefazos" de antes veían videojuegos, los de ahora ven euros. Los videojuegos ya son un negocio tan feo como el discográfico. ¿Qué será lo próximo, el rol?

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  4. Pues no des ideas. High School Musical el juego de Rol... Rápido tira Encanto Adolescente a ver si te libras de regañina de profe! Tiiiiiaa

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