lunes, 11 de octubre de 2010

Gamefest 2010, Madrid

Querido público, yo compré mi entrada para el gamefest hace un mes o dos, y de refilón. Un amigo me comentó "hay no sé qué feria de videojuegos en octubre, ¿vamos?" y yo le dije "pues vale".
Así que, con mi flamante entrada para el sábado, me dispuse a hacer cola a las NUEVE DE LA MAÑANA (lluviosa mañana, el inm decía que la probabilidad de lluvia era del 100%) junto a dos colaboradores, Juanma y Álex (ellos no saben que son colaboradores, así no les tengo que pagar). A las 10, el magno evento abrió sus puertas, y abandonamos nuestro sitio con goteras de la cola para entrar. La gente de nuestro alrededor se alegró, ya que nuestros comentarios sobre diversas facetas del mundo comenzaban a herir sus sentimientos.
La primera impresión fue "qué currado está esto". Stands llenos de lucecitas y colores, con grandes pantallas iluminando las caras de los frikis.
Mientras Álex iba a no sé qué de Mario, Juanma y yo buscamos ávidos algo del Fallout New Vegas. Lo encontramos, dos tristes consolas perdidas de la mano de Dios y un pequeñísimo stand, y empezamos una partida. Fue lo más divertido del gamefest. Dejé a Juanma jugando al Fallout y me aventuré en la feria con Álex, esquivando las ingentes masas de público que asediaban el evento. Me dio por mirar a la pedazo de pantalla que ubilol tenía montada en su stand, y me spoileé cosa mala con el nuevo Assassin's Creed. Del gamefest me llevé una patada en los huevos en forma de Ezio m*ELIMINADO PARA NO SER HIJOPUTA*.
Pero si algo ha tenido esta feria ha sido público. Colas inmensas para el Gran Turismo 5, el Assassin's Creed Brotherhood y una especie de caseta de Sony en la que no entramos porque sabíamos que nos iban a quitar los órganos. Bueno, y para el stand de GAME, que ofrecía sus sanos productos a precios asequibles; tu alma y tus gónadas.
Después de un par de vueltas y de observar azafatas, supimos que mucho lirili y poco lerele. Que sí, que kinetic y wand por todas partes, pero oiga, es que a mí no me interesa, yo quiero ver videojuegos. ¿Algo de Warhammer en el stand de THQ? No, padre. ¿Stands con multitud de regalicos y bondades? Un par de chapas, y un póster del killzone 3 si esperabas una cola del copón. ¿Concursos? Uno para ganar una wii (hacer "un anuncio" de super mario) y otro para ganar una DS (premio a la foto más bizarra). ¿Nintendo 3DS? Mí no complende idioma extlanjelo. ¿Azafatas? Pues sí, y se agradecieron. De hecho hubo un par de cosplays oficiales curradísimos; un Kratos que producía en mí sentimientos homosexuales debido a unos pectorales esculpidos por Dios, y un soldado del killzone que daba bastante mal rollo.
En realidad fuimos al gamefest por otro motivo. Leímos una publicidad de sega en la que se afirmaba rotundamente que Sonic iba a estar en la feria. Sonic, lo que toda prostituta vietnamita querría ser, la mascota más sodomizada de todos los tiempos, el icono harto de firmar contratos orales, iba a estar en el gamefest, y nosotros le íbamos a hacer una foto. Ante nuestra decepción, mayúscula, sólo vimos el típico Sonic de corchopan, pero aún así hicimos la foto.
Así que, en fin, después de toda esta retahíla inconexa, confesaros que el gamefest es, en mi opinión, prescindible. Está bien para ir un ratejo y volverse a casa, pero poco más. Si tienes paciencia, mucha, puedes esperar la cola del GT5 y echarte una carrera, o la del Assassin's y darle al multijugador. Pero poco más.
Habrá segunda edición, estoy seguro, y si me mandan un pase de prensa (JAJAJA) quizá vaya. Si no, me lo pensaré.

domingo, 10 de octubre de 2010

El tiempo ha puesto en su lugar I: Final Fantasy XIII


Inauguro sección, amadísimos. Es un hecho muy común en la música, o al menos a mí me pasa y lo tengo presente. Hay discos que provocan opiniones muy dispares, que no sabes si son obras maestras o cacas absolutas. Con el tiempo te das cuenta de lo que era si, por ejemplo, te apetece escucharlo con cierta regularidad, hay temas que no te has podido quitar de la cabeza en meses o de repente estás en clase y necesitas escucharlo. Los que resultaron ser una bazofia se quedan ahí, nunca te apetece darles la segunda escucha, y da pereza sólo de pensar en ellos.
Bien, traduzcamos esto a videojuegos. La estrella de hoy es Final Fantasy XIII.
Hace tiempo escribí una entarda en la que decía qe no me había decepcionado tanto como esperaba. Ahí se quedó (la entrada y el juego) y la verdad es que no volví a saber del juego.
Hace dos días estaba bromeando en casa de un amigo sobre hacer putadas, y me retó a iniciar una partida de Final Fantasy XIII. No hace falta decir que me ganó en cuanto a sadismo. Cuando superé la terrible pereza que me producía el comenzar una partida (y eso que nunca había visto el principio), decidí que se trataba de una puta mierda de juego. Lento, denso, repetitivo, con una retahíla de personajes a cual más hostiable. Además, durante las primeras DOS HORAS de juego (más bien "juego") ni siquiera ganas experiencia.
Así que, para mí, el tiempo ha puesto en su lugar al Final Fantasy XIII: el primer FF de la nueva generación y un coñazo difícilmente digerible.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Correción política, la nueva mierda

Hace un par de días se notificaba a los medios que el nuevo Medal of Honor eliminaba la posibilidad de elegir a los taliban como facción en el multijugador. Esto, amigos míos, es una muestra más de la mierda que ha ido creciendo poco a poco y que hoy día inunda nuestro mundo: la corrección política.
En un ejercicio de la misma y de sensacionalismo, la prensa se ha echado encima de este título y los desarrolladores (nada menos que EA) han dado el brazo a torcer. Decisión más que equivocada, en mi opinión, pero bueno, EA intenta mantener contento a todo el mundo.
De todas formas, siempre podrás elegir como facción a los marines de los Estados Unidos y luchar por la libertad, ya sea en el campo de batalla u organizando las sesiones de tortura en Guantánamo. ¡Todo sea por la democracia! ¡Que se enteren esos towel heads de cómo las gastan los occidentales!
Me da mucho, mucho asco la corrección política. En serio. Hace algún tiempo vi que se estaba desarrollando un shooter de la 2ª Guerra Mundial en el que el jugador era parte del Eje. Supongo que ya estará enterradísimo bajo una montaña de cartas sensacionalistas pidiendo protección a nuestros hijos y culpando a los desarrolladores de matar familias. En fin.
Al menos los juegos mueven ya tanta pasta que poco a poco van sudando de las acusaciones, al menos las compañías más íntegras.
Bueno, sigan con lo suyo. Dentro de un tiempo, análisis del Heavy Rain. Juegazo es decir poco.

martes, 5 de octubre de 2010

Descojone

Es lo que es esta lista de "los mejores videojuegos de la historia". Vean, vean y ríanse conmigo:
Lista elaborada por gilipollas mentales
No niego que muchos de los juegos de la lista sean buenos. Digo que, si ésos son los mejores de la Historia, alguien tiene una prima económica bien grande. Por favor, el mejor juego de la Historia un monster hunter. DE LA PSP. Y el segundo un rpg. DE LA DS. Y atención, que en el puesto 16 tenemos al resident evil 5. Han leído bien: el resident evil CINCO. Ni cuatro ni seis, CINCO.
Me voy por ahí a hiperventilar. Y a reírme.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Fallout 3


Recomendación: lean esto mientras escuchan esta joya: I don't want to set the world on fire
Hola de nuevo, conciudadanos.
Aprovechando que he tenido el placer de probar las expansiones del Fallout 3 y ante la inminente salida del New Vegas, voy a hacer uno de mis fantásticos reviews históricos.
Fallout 3 es un puto juegazo enorme. Por muchas razones.
Una de ellas: rol occidental. Sinceramente, estoy hasta la polla del rol oriental. Sota, caballo, rey, repetir ad nauseam. Y mira, no soy un tipo al que le cansen fácilmente las fórmulas repetitivas (God of War, Devil May Cry, et caetera), pero lo de esta gente me supera. Bien contra el mal-caminos lineales-nula capacidad de decisión-los malos molan más-nunca puedes ser los malos-como soy nivel 2 mis enemigos son de nivel 2... y así hasta decir basta.
Fallout 3 dijo basta. En realidad Oblivion: The Elder Scrolls dijo basta, pero Oblivion era más fantasía épica medieval al horno. Que sí, que me encantan los dragones, que nadie lo dude. Pero lo que hizo Fallout...
Imaginemos a la América (y me refiero a los EEUU) de los 50-60. Pongámosle ciencia ficción sesentera. Reventémoslo con un holocausto nuclear. Obtengamos una de las ambientaciones más logradas, inmersivas, brutales y jodidamente buenas de la Historia.
En el mundo de Fallout, que es el nuestro pero un poco cambiado, la Guerra Fría tuvo un final bastante caliente (he hecho un chiste) y China bombardeó EEUU. Los habitantes más afortunados tenían acceso a los Refugios, búnkeres subterráneos a prueba de bombas nucleares, gestionados por la empresa Vault-Tec. Esta empresa es muy feliz y en realidad programó experimentos en dichos refugios, como cultos al líder, control mental y clonación, pero eso no se sabía, claro.
El caso es que algunos consiguieron sobrevivir bajo el suelo... y muchos sobre él. El ser humano es duro, qué cojones, y un holocausto nuclear no es suficiente. Así, durante 200 años se ha sobrevivido en un mundo post-apocalíptico con la ley del más fuerte. Y tú, un joven rebelde que la ha liado parda en su Refugio, el 101, tiene que salir por patas y encontrarse con... el Yermo.
Salir al Yermo es toda un hito en los videojuegos de nuestra era. De repente, tu pobre personajillo, con su uniforme del Refugio 101, su bate de béisbol y su mundo mental se ven enfrentados a kilómetros cuadrados de saqueadores, supermutantes, robots sesenteros psicópatas y otros seres humanos. Tienes que buscar a tu padre, que se ha ido a no sé qué, y puedes hacerlo... Pero también puedes irte a dar un paseo por el jodidamente enorme mapa que es el Yermo (por cierto, representa fielmente parte del centro de Washington DC y alrededores) y liarte a hacer misiones secundarias, armarte o hacer el gili. De hecho, una de las maneras de disfrutar al máximo este juego es dejándote llevar. Elige una dirección al azar y tira; a las dos horas te preguntarás qué haces en un metro atestado de necrófagos con tu rifle de asalto a punto de cascar. Tu padre que espere, por cierto.
Libertad absoluta, sí señor. Todos los enemigos, al morir, dejan caer sus armas y armaduras. Y tú llegas y las recoges. ¡Estáis acabados, tiempos en los que el malo con bazooka se lo llevaba al Cielo al morir! Desde el principio puedes explorarlo todo.
Y merece la pena, porque no me cansaré de alabar la ambientación de esta joya. Edificios, publicidad, objetos, comestibles, refrescos (¡lo que daría por beberme una Nuka Cola!), estética... TODO, joder, todo está cuidado al detalle. Y es que además los diseñadores son bastante frikis, y hay referencias por doquier: una misión con replicantes, sociedades orwellianas, un edificio bajo el que reposa UN MONOLITO EN HONOR A CHTULHU!!!... Todo ello regalos a quien se dedica a patearse el Yermo, recompensas a los que saben valorar una obra maestra como ésta.
La trama está bien, además. No es muy larga, pero entretiene, y uno de los capítulos es brillante; decidme si no qué esperabais de Tranquility Lane.
El apartado gráfico es correcto, ni más ni menos. Ni es la hostia ni da pie a quejas. Puede hacerse repetitivo a la larga, todos los metros son iguales, pero al fin y al cabo en el Mundo Real TM también.
Y la música... oh sí. OH SÍ. Éxitos reales de los 40-50-60 pinchados directamente a la radio de tu pip-boy, para que escuches un swing mientras matas supermutantes. Me bajé la banda sonora porque no he podido encontrarla, pero es un detalle más que sumar al carro.
Sólo hay una cosa fea en Fallout: los bugs. Como buenos costras, los desarrolladores hicieron el trabajo a medias en algunos sitios, y no es raro buguearse en un montón de escombros anodino. Pero en fin, detalles menores!
Eso es el juego normal, que te puede dar para unas 50 horas largas. Y las expansiones le dan aún más vida, más ambientación y más bizarradas. Hay una que se ambienta en una nave espacial; te abducen unos extraterrestres y claro, la lías parda en la nace (cuyo diseño es sesentero a más no poder). En otra de las expansiones viajas a lo que podría ser New Orleans, con sus marismas, vudú, paletos con escopetas y feria del puerto. Noria incluída! Sin duda es la expansión que más me gusta, aunque hay otras 3 orientadas al combate. En una te metes en una simulación virtual de la guerra de Alaska, en otra te meten en Pittsburgh y te metes en líos, y en la última ya es que se les va la olla y puedes borrar del mapa alguna localización. No diré más.
Así que, amigos míos, si alguna vez han pensado en invertir 40 euros en un juego, háganlo en éste. A 40 el juego completo con sus 5 expansiones; les garantizo horas y horas de sufrimiento y diversión.
¿Y quién soy yo para resistirme al New Vegas? Nadie, por supuesto. A puntito estoy de reservar la edición de coleccionista.

domingo, 12 de septiembre de 2010


Puede parecer trivial, pero nada más lejos de la verdad.
En un blog d videojuegos, ¿qué tiene que ver el "bad parenting"?
Todo.
Como ya dije en una ocasión, lo fácil es culpar a los videojuegos y a Marilyn Manson de las masacres de instituto.
Mirarse en el espejo es mucho más difícil.
Así que el cómic de explosm de hoy me ha recordado esto, y lo he colgado.

viernes, 3 de septiembre de 2010

WTF?

Como me gusta manteneros al día con las noticias videojueguiles, una o dos veces al mes actualizo. Rabiosa actualidad.
Bien. Tras esta sintaxis tan espantosa, viene algo más espantoso aún. Resulta que el Final Fantasy XIV (creo que es el XIV, lo siento, perdí la cuenta) vendrá con límite de horas jugables por semana. Como lo oyen. Se trata de un juego de rol online, por supuesto.
Después de 8 horas de juego, el personaje ganará la mitad de experiencia. Cuando el número de horas llega a 16, el personaje no gana experiencia en absoluto. Como castigo negativo es excelente, la gente dejará de jugar a las 16 horas sí o sí. Pero, ¿quién es el gilipollas que ha ideado esta insensatez? Tu tiempo es tuyo para disfrutarlo como quieras. Si no tienes la madurez suficiente para distribuirlo de forma adecuada, es tu problema. Si quiero jugar 50 horas semanales porque estoy de vacaciones, no me lo puede impedir un Tío Con Ideas Brillantes. Vomitivo, en mi opinión. Como medida auguro que será un fracaso absoluto, y como síntoma de los tiempos en que vivimos, una victoria más del Buenismo y de lo políticamente correcto, que me está tocando los huevos hasta límites no imaginados por el ser humano.
En fin, Final Fantasy es una saga que no levanta cabeza desde hace mucho. Y si sigue así, se ahogará en su propia mierda.
Pues que les jodan.